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01_ARQUITECTURAS Y OBJETOS PREFABRICADOS, _CIUDAD Y TERRITORIO, _VIVIENDA

Conjunto residencial Bahía Bella, en el Mar Menor. Alejandro de la Sota, Murcia (España), 1964-1966.


Este proyecto es resultado de un encargo para construir 1480 viviendas y apartamentos para  vacaciones. Para el arquitecto, además de la prefabricación, dos son los factores fundamentales que han determinado este proyecto: “el clima y la conveniencia de ver desde cualquiera de los apartamentos construidos el Mar Menor y el Mediterráneo”.

El proyecto se estructura en una serie de bandas paralelas al mar, de distintos anchos. En la principal se sitúa la agrupación horizontal de viviendas unifamiliares en tapiz, y tras ésta se dispone un hotel y una agrupación de viviendas colectivas en bloques de diez  plantas de planta cruciforme.

                                                        

Este proyecto se publica dos veces. En la segunda publicación, en la exposición monográfica dedicada a su obra, manda redibujar la planta de situación, eliminando las torres. Esto potencia la idea de que uno de sus hilos conductores será el concepto de tapiz horizontal.

La prefabricación es uno de los puntos de partida de este proyecto: “trasladar una gran masa de personas a un punto determinado hace pensar en prefabricación. El pintoresquismo y el rincón quedan lejos; la belleza es más grande hoy, tiene otras dimensiones y otra escala. Al prefabricar se elimina el albañil, que ahora es un elemento extraño. Las viviendas se hacen iguales, es el propietario quien las matiza. La prefabricación de la empresa Horpresa fue la base para pensar, de sus paneles de hormigón de utilización múltiple se partirá con el proyecto”.

Este proyecto no llegó a ejecutarse. Únicamente, en 1966, la empresa de prefabricados Horpresa construye un módulo cruciforme formado por cuatro viviendas unifamiliares.

          

A partir de la vivienda tipo unifamiliar se producen cuatro variaciones en función de su ubicación en el tapiz. El programa de todas las viviendas es el mismo: un pequeño vestíbulo, comedor, estar, azotea, cocina, baño y tres dormitorios. Cada vivienda se desarrolla en dos partes bien diferenciadas: la parte que contiene el programa privado y la parte que contiene las áreas más públicas. En sección se plantea un desfase entre los dos volúmenes, pudiendo entenderse la vivienda como dos piezas que se maclan y se desplazan. La agrupación de estas viviendas genera el tapiz, que es “una losa habitada, horizontal e interminable”, separada del terreno mediante pilotis y planteada como un umbráculo para conseguir un espacio vacío colectivo de estancia y circulaciones en sombra. En la “losa” superior se desarrollan los espacios propios de cada vivienda. Se generan patios entre cuatro viviendas de 5×8 metros. El tapiz puede ser entendido como fragmento de la huerta: el suelo de las azoteas a cota 5.20 se cubrirá de césped; también se cubrirán de vegetación las jardineras y las cubiertas de los estares a cota 6.60.

Para Alejandro de la Sota “la prefabricación supone el abandono del arquitecto-artista-artesano en pro de equipos multidisciplinares integrados fundamentalmente por técnicos”. El sistema de paneles Horpresa se basaba en aprovechar las tensiones superficiales, trasladando la masa al exterior de los paneles. Se trata de paneles unidireccionales de hormigón pretensado de 17 cm de espesor con nervios cada 41 cm, autoportantes y con acabado lavado.

Cada vivienda unifamiliar del Mar Menor se irá apoyando en las viviendas anexas del tapiz, y estará soportada en planta baja por dos pilares. Alejandro de la sota combina los pilares, los paneles autoportantes y un entramado de vigas y jácenas (17×37 cm y longitud variable), todo prefabricado. Los pilares, de 17×17 cm, se ven interrumpidos en cada forjado y cuando acometen vigas. Los forjados se componen de paneles Horpresa de distintos anchos sobre los que se coloca una capa de compresión de 5 cm para conferir monolitismo al conjunto; éstos se apoyan en vigas o en los propios paneles de cerramiento. En los forjados a niveles +2.50 m y +5.00 m se utilizan paneles de tres nervios (1.37 m de ancho) y de cuatro nervios (1.80 m de ancho), todos de 6 m de longitud, y se apoyan en vigas de 9 m de longitud sustentadas por los dos pilares de cada vivienda. La planta nivel +3.80 m se compone de un único panel de diez nervios (4.20×2.70 m) soportado por vigas y por el propio cerramiento. El forjado a nivel +6.40 está formado por dos paneles de cuatro nervios y por una pieza especial que conforma la cubierta de la salida a la azotea, con una parte inclinada para que no se produzca cabezada. Otras piezas singulares son las que conforman las escaleras; cada tramo de escalera se resuelve con dos paneles quebrados, cada uno de 45 cm, que conforman la estructura a modo de losa (se producen desniveles de 1.40 ó 1.20 m), debiendo realizar únicamente el peldañeado. Existen algunas contradicciones entre el proyecto en plano y el prototipo construido,  por las complicaciones lógicas de la obra. Por ejemplo, es necesario colocar dos pilares de 90 cm de altura en planta baja para sostener los primeros tramos de escalera (en proyecto no iban apoyadas sino colgadas).

El cerramiento se compone de los mismos paneles prefabricados Horpresa que componen los forjados. El más grande, utilizado en vertical, medirá 9 m. Uno de los objetivos Alejandro de la Sota es resolver prácticamente todo el proyecto con una única pieza. También existen piezas específicas de cerramiento, como los paneles que incluyen los huecos. Las ventanas están planteadas únicamente en dos tamaños para facilitar la repetición y montaje tanto de los prefabricados como de las propias carpinterías: 70×70 cm y 1.82×2.03 m (este gran hueco sólo aparece en los estares de las viviendas de borde con alzados a este y oeste). La iluminación de las viviendas interiores se conseguirá con aperturas solamente hacia los patios o la cubierta (lucernario que ilumina a la cocina, baño y un dormitorio). Las ventanas se realizarán en madera, con angulares de acero incorporados. Los únicos planos de detalle que define, además del plano de estructura, son los de las carpinterías de puertas y ventanas. Las puertas se realizarán en tablero Novopanel, y una única pieza de madera en L resolverá el cerco rematando el tabique. Sota resuelve de distinta manera la puerta exterior, las puertas interiores, las puertas de armario y la puerta de la azotea, pero en todas, también en ventanas, se observa la eliminación sucesiva de materiales y la disminución de la sección.

Muchos aspectos se resuelven del mismo modo que en la Casa Varela. En esta obra, de 1964, Sota utiliza por primera vez los prefabricados Horpresa. Esta vivienda fue un experimento para acometer obras más grandes como ésta del Mar Menor.

Un aspecto importante en la prefabricación es la modulación. En este caso la podemos observar en las dimensiones de la cocina, baño y dormitorios, coincidentes con la modulación de paneles en el forjado. Por otra parte, la ventilación, saneamiento y luces generales se resuelven en el panel de cerramiento de 9 m que separa las cocinas, baños y dormitorios de dos viviendas anexas. “Apetece seriamente hacer viviendas con piezas de 9 m de longitud, el resto es artesanía proscrita. Fábrica a pie de obra, grúas y poca gente es, en principio, obra atractiva”.

Este proyecto sigue siendo un ejemplo de buena arquitectura con los problemas lógicos de un prototipo no experimentado, con el que se estaba recorriendo un camino nuevo: “la prefabricación es cara, como caro es el prototipo de un avión. Eso es lo que nosotros estamos haciendo, prototipos”.

Militar_Conjunto residencial Bahía Bella_Gloria Rivero

Consulta el proyecto en:

Martínez Arroyo, Carmen y Pemjen, Rodrigo: Alejandro de la Sota: Cuatro agrupaciones de vivienda: Mar Menor, Santander, Calle Velázquez, Alcudia. Toledo: Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha, Demarcación de Toledo, 2007. pp. 16-51.

Ábalos, Iñaqui, Llinás, Josep y Puente, Moisés: Alejandro de la Sota. Barcelona: Fundación Caja de Arquitectos, 2009. pp. 272-279.

Garrido, Julio: “Breves notas sobre el sistema de prefabricación Horpresa”. Hogar y arquitectura. Mayo/Junio 1966, Nº 64. Madrid: Ediciones y Publicaciones Populares. 1966. pp. 41-43.

Gloria Rivero (actualizado: 27-abril-2012)

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