you're reading...
01 ARQUITECTURAS Y OBJETOS PREFABICADOS (11-12)

Casas de Meudon, Jean Prouvé, Meudon (París), 1949.


A principios de los años cincuenta, el herrero-constructor Jean Prouvé recibe el encargo, por parte del Ministerio de la Reconstrucción, de construir mil doscientos alojamientos de rápido montaje con los que se pretende acoger a las familias que hayan sufrido los desastres de la guerra. No obstante, las grandes series esperadas nunca llegarían, y sin embargo, algunas de las viviendas construidas y  almacenadas en los propios talleres, serán montadas posteriormente en Meudon, un municipio situado al suroeste de París.

Las casas de Meudon, junto con sus variantes tropicales en Níger y el Congo, son resultados de años de investigación, de estudio y desarrollo sobre un método de construcción. En este caso, la estandarización o la prefabricación son consecuencia de una idea de hacer arquitectura. En ese sentido, quizás no resulte del todo correcto catalogar la producción de vivienda de Prouvé según el tipo, pues si bien observamos diferencias a lo largo de su trayectoria, casi todas las viviendas del maestro herrero comparten características comunes, ya sean dimensionales, constructivas, formales o estructurales.

Lo primero que nos interesa cuando nos acercamos al conjunto de viviendas de Meudon es que no hay dos viviendas iguales y, sin embargo son viviendas estándar. Entonces nos preguntamos por qué. De hecho, Prouvé proyecta y construye para un habitante estándar. La particularidad, la domesticidad, el paisaje e incluso la orientación no dirigen en ningún momento el proyecto. Pero si es verdad que, la adecuada modulación y una flexible estandarización son claves para cubrir distintas necesidades y diversas posibilidades.

En esa misma línea, en nuestro dibujo no aparecen ni los árboles, ni el paisaje circundante. Prouvé desearía que sus viviendas se posasen sobre el terreno y, en el caso de que no fuera posible, como sucede en Meudon por la acusada topografía, se apoyarían sobre pilotis o muros despreciando el “sucio hormigón”.

Los proyectos residenciales de Prouvé responden siempre a una modulación estricta. Él defiende con absoluta convicción el módulo empleado, un metro de lado. Por tanto, las viviendas resultantes serán múltiplos de esta dimensión y de los materiales que la definen. En nuestro caso, elegimos dibujar una vivienda de 12×8 y, como si la estuviésemos construyendo, dibujamos primero el basamento.

Se trata de un muro de mampostería de gran espesor que contiene las tierras y aísla la vivienda del terreno genera lo que puede ser un espacio de almacenamiento en su interior, de dimensiones 8×8 metros que se abre mediante una puerta de chapa plegada al porche, enmarcado por dos grandes pilastras entre las que se suele aparcar el coche. Sobre estos dos elementos, de altura inferior al muro anterior y  separado a una distancia de tres metros del mismo, apoyaremos un perfil metálico de ocho metros de longitud y sección rectangular constante salvo donde aparece el vuelo.

A continuación, sobre la viga y el muro construiremos el forjado de la vivienda, constituido por una serie de ”bandejas” a modo de placa alveolar pero que, sin ser de hormigón, comparten la misma idea. Están constituidas por dos perfiles metálicos de cuatro metros de longitud en forma de IPN huecos para rebajar su peso y de poco canto. Soldados trasversalmente, existen cinco perfiles sin aligerar. De modo que, estas “bandejas”  vendrían montadas desde taller para sólo tener que apoyarlas unas junto a otras, igual que sucede con las placas alveolares hoy en día. Finalmente, las piezas moduladas del suelo encajarían en la retícula gracias a un rebaje en la cara inferior de las mismas. Varios años antes, en las Oficinas de la fábrica de Ferembal (1948), Prouvé utiliza el mismo sistema para solucionar el forjado salvo que, en aquella ocasión utilizaría tableros de 4×1 metros.

Las “pinzas” o pórticos axiales, son de sección rectangular hueca y varían de tamaño a lo largo de su directriz. Estas piezas están atornilladas a la estructura metálica del forjado y unidas ambas mediante una viga cumbrera de nuevo hueca en forma de cajón. El “frontón” de la vivienda está formado por dos chapas de aluminio plegadas. La exterior sobre la interior que a su vez, está aligerada de nuevo. La unión de estas dos piezas pretende dar mayor rigidez a la estructura de la cubierta sin querer añadir excesivo peso a la construcción. De ahí la utilización de perfiles huecos, aligerados o la combinación de ambos buscando siempre que el material se encuentre donde realmente haya un esfuerzo que soportar.

Esta última pieza descansa sobre los paneles metálicos de fachada a la vez que se atornilla a las vigas cumbreras mediante perfiles en L. En los laterales, el “frontón” se arriostra con una viga de borde sujeta una vez más sobre los paneles laterales.

En cuanto a los paneles, distinguimos entre paneles opacos y los paneles-ventana. Referido a estos últimos, será en la década de 1940 cuando se ensayan las primeras ventanas con hojas de guillotina escamoteables en los antepechos. Concretamente, con las viviendas de Meudon asistimos a su completo desarrollo pues, Prouvé consigue resolver el panel completo con elementos metálicos. El Pabellón Permali  o la Casa prefabricada 6×6 son claros antecesores donde el maestro constructor ensaya el sistema.

Al igual que sus antecesores, el marco de la ventana de las viviendas de Meudon se sitúa en el exterior, por lo que es necesario adelantar el antepecho y poder así albergar el cristal en una cámara independiente de la posterior, donde se sitúa el aislamiento. La unión de un panel con otro se realiza mediante unos perfiles con forma de V de chapa de acero, propia expresión del maestro herrero-constructor, situados tanto en el exterior como en el interior, siendo estos últimos de menor tamaño. Esto permite de nuevo que la continuidad del aislamiento no quede interrumpida. Para resolver la esquina es necesario cambiar las V por un nuevo perfil en forma de L de tamaño mayor que el anterior que cubra el hueco generado por la unión perpendicular de un panel con otro.

Finalmente, la cubierta plegada se dispone a dos aguas, enganchando ambos faldones mediante una serie de pinzas metálicas y rematadas por un elemento de cubrición de juntas. Los pliegues de los faldones rigidizan sus más de cuatro metros de luz. No obstante, bajo ellos y soldados al frontón se sitúan unos perfiles en forma de U que aumentarán la inercia del conjunto.

La entrada a la vivienda se produce por el lateral, el lado mayor de la casa, en este caso mediante una escalera que salva el desnivel del terreno. Evidentemente, si Prouvé había pensado la vivienda para posarse en cualquier parte, parece lógico que la estructura que conforma la escalera sea independiente de la estructura de la casa.

De modo que, unos perfiles  de sección circular conformados en frío, rígidos y de gran esbeltez dibujan las aristas de una caja que se suelda en cuatro puntos a la vivienda. Dos al forjado y, dos más a la viga de borde, pieza que remata los paneles envolventes de fachada y recoge las aguas de la cubierta.

Prouvé utiliza esta misma estructura portante varios años atrás, para una Escuela en Vantoux (1947-1948) soportando un vuelo que cubre el recorrido perimetral. Del mismo modo que entonces, la estructura trasmite sus esfuerzos a pequeñas zapatas enterradas en el terreno.

Por otro lado, la barandilla de la escalera arranca también desde cimentación con la misma sección para terminar soldada a la estructura anterior. Por tanto, ocho serían los vínculos en total de la estructura de la escalera, cuatro a cimentación y cuatro a la vivienda. La zanca de la escalera a su vez, vuelve a estar compuesta por el mismo perfil tubular de sección circular y los peldaños metálicos se sueldan a ella.

Las dimensiones de la escalera responden de nuevo a la modulación establecida de un metro de lado, igual que sucede en el desembarco, constituido por tres piezas que apoyan sobre perfiles de sección rectangular constituyendo cajas  vacías soldadas a la estructura principal de la escalera. Finalmente y para rematar la escalera, Prouvé decide cubrirla con unas piezas moduladas de chapa plegada que vierte el agua recogida de la lluvia sobre la cubierta, para conducirla a través del canalón hacia los bajantes que la expulsarán al exterior.

A continuaión, consulta en pdf la perspectiva militar realizada:

Casa de Meudon, Jean Prouvé.pdf

Bibliografía:

Clayssen, Dominique: Jean Prouvé: l’idée constructive; París: Bordas, 1983.

Enjolras, Christian: Jean Prouvé Les maisons de Meudon 1949-1999; París: Éditions de la Villette, 2003.

Lavalou, Armelle: Conversaciones con Jean Prouvé; Barcelona: Editorial Gustavo Gili, 2005.

Paricio, Ignacio: “Pieles complejas: la fachada de ventanas”; AV Monografías Jean Prouvé 1901-1984; 2011; 149; Madrid; Arquitectura Viva SL, 2011, 70-77.

de Lapuerta, José María:”Prefabricación y vivienda: alternativas ligeras”; AV Monografías Jean Prouvé 1901-1984; 2011; 149; Madrid; Arquitectura Viva SL, 2011, 78-87.

Archieri, Jean-François:”Maxéville y después: madurez creativa”; AV Monografías Jean Prouvé 1901-1984; 2011; 149; Madrid; Arquitectura Viva SL, 2011, 88-90.

Héctor Romero (25 de Junio de 2012)

Anuncios

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: