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mariajosegutierrezgarcia

mariajosegutierrezgarcia ha escrito 3 entradas para PROYECTOS 7 / PROYECTOS 8

Stadthaus N1. Waugh Thistleton Architects. 24 Murray Grove (Londres). Año 2009


El interés que suscita la Torre Stadthaus, edificio residencial situado al este de la ciudad de Londres y obra de los arquitectos Andrew Waugh y Anthony Thistleton reside en que es el edificio más alto del mundo realizado en madera laminada. En concreto, cuenta con nueve pisos que le configuran una altura total de 30 metros y todo con una estructura, como se ha dicho, hecha íntegramente con madera maciza laminada, no solo muros y losas sino también escaleras y núcleos de ascensores.

El edificio se concibió con el compromiso de reducir el impacto ambiental en la arquitectura, tanto por el uso de energía necesaria durante la vida del edificio como la empleada para construirlo, sin que estos requisitos llevasen consigo una merma en calidad, confort y, por supuesto, en el cumplimiento de los estándares de seguridad.

La primera planta se construye de forma convencional y sobre ella se montan los ocho restantes pisos; tres de los cuales albergan viviendas de tipo social con vistas a la parte trasera del edificio (donde se encuentra una zona de esparcimiento) y los cinco superiores que contienen viviendas de mayor precio y oficinas. Cada tipo de unidad cuenta con un acceso propio, lo que configura una planta en “espejo”.

En cuanto al sistema constructivo, el edificio, de 17 x 17 m, está sustentado sobre una cimentación de hormigón armado. La planta primera se construye a base de concreto (cemento + aditivos) y el resto es una especie de colmena de paneles de madera maciza laminada que cumplen la función de muros de carga, cerramientos y distribución. Cada panel es prefabricado incluyendo los vanos para ventanas y puertas y con vías internas para el paso de instalaciones.

Existe un núcleo central, una gran cruz de madera maciza laminada que es el que soporta las mayores cargas y entorno al cual se distribuyen las diferentes láminas. La paredes, que son comunes entre viviendas, se unen al suelo y de ahí, a ras del techo, se fijan las del piso siguiente. Para la fijación de los paneles se emplean tornillos y placas de acero en ángulo y para las zonas más tensionadas tornillos de alto rendimiento.

Por destacar algunas de las virtudes de este edificio decir que se trata de una arquitectura, que al contrario de la convencional, permite una construcción mucho más rápida, limpia y menos molesta. Además de tratar con materiales menos perniciosos para el medio ambiente y todo ello sin dejar de lado aspectos tan relevantes como el aislamiento térmico, aislamiento acústico y protección frente al fuego. Y haciendo alusión a su configuración es destacable también la gran ventaja que presenta un edificio en el que las cargas estructurales son llevadas por paneles, lo que permite que cualquier pared interna puede hacerse cargo de tomar cargas y liberar a otros muros para agrandar las superficies de los locales o las aberturas.

BIBLIOGRAFÍA:

– Revista M&M (El Mueble y la Madera). Edición Nº70: “La Madera Laminada”. Artículo: “Stadhaus N1: El edificio en madera más alto del mundo”

http://www.youtube.com/watch?v=EsX1YO91Do8&feature=related (“Andrew Waugh on Stadthaus.mp4)

http://www.waughthistleton.com

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Quetglas, Josep: “Solo los torpes viajan a ver arquitectura”; En Scalae Carme Pinós; noviembre 2003; 1696-3288; Barcelona: Scale, Scalae


Josep Quetglas (Mallorca, 1946) arquitecto, catedrático de la Universidad Politécnica de Cataluña

“solo los torpes viajan a ver arquitectura” 

Así de contundente se muestra Josep Quetglas cuando habla de los que viajan para ver arquitectura. Una afirmación que puede resultar un tanto violenta y provocadora, más aún cuando sale de la boca de un arquitecto. Es por todos conocida la estrecha vinculación existente entre la figura del arquitecto y la experiencia de viajar, grandes como Le Corbusier lo hicieron y hoy día se torna casi en una “obligación” para cualquier arquitecto que se precie. Pero antes de nada, veamos cuales son los motivos que le llevan a tal pensamiento.

Quetglas distingue entre dos tipos: aquellos que viajan por el simple hecho de ser vecinos de aquello que los demás van a visitar o ser uno mismo el viajero a otra ciudad (en este último tipo es en el que se encontrarían los arquitectos).

Los primeros lo hacen llamados por el despliegue propagandístico que se crea alrededor de una obra conocida. El autor compadece a estas personas que creen encontrar la esencia de la arquitectura de esta forma, con las guías y planos que les proporcionan y buscando la réplica de una foto que ya tienen. De otro lado, los arquitectos, aquellos a los que, según el autor, les deberían bastar unas buenas plantas, alzados y secciones para conocer plenamente una arquitectura, sin necesidad de ir a verla, pues es precisamente esa lectura, la que diferencia a los arquitectos del resto.

Como excepción a la regla admite la peregrinación, pero en clave de admiración y de agradecimiento, no con la intención de querer conocer mejor la obra, pues esto anularía lo primero. Se trataría de vivir la arquitectura en su entorno, propone que mejor en silencio y sin compañía, solo experimentarla.

Como nota personal a las palabras de Quetglas, las cuales creo con fundamento, hacer una crítica al respecto. Me alejaría, en principio, de una regla en la que la generalización se lleva al extremo. Si bien las ideas no me parecen desmesuradas (con algunas matizaciones) si creo que no son estas palabras (“solo los torpes viajan a ver arquitectura”) las que mejor definen este pensamiento.

No tengo nada que objetar respecto al hecho de que muchas obras de arquitectura son explotadas como elementos de interés turístico y la imagen que se vende de ellas no corresponde (en la mayoría de los casos) al verdadero significado de esa obra. Multitud de personas viajan todos los días a ver edificios de los que nunca llegarán a apreciar su complejidad y, sin embargo, se creen conocedoras simplemente por el hecho de haber estado allí. Pero, de otro lado, la negación al hecho de viajar , por parte del autor, no me parece nada acertada. Si comparamos la arquitectura con cualquier otro arte, póngase como ejemplo la pintura, puedo decir, como experiencia propia que, aunque no goce de un entendimiento adecuado sobre esta materia, si que disfruto de ella de una forma digamos “menos pragmática”, una pintura es capaz de crearme una determinada sensación, incluso provocarme diferentes estados de humor. Pues al igual que esto, creo que la arquitectura tiene ese poder sobre el hombre, es más, tiene un carácter más arrollador, pues aspectos como el espacio o la luz, de vital importancia en la arquitectura, son para ser vividos.

En cuanto a la alusión que se hace sobre los arquitectos, mi crítica viene en el mismo sentido, si bien es cierto que un arquitecto debe conocer a la perfección una obra sin necesidad de verla, solo con su planimetría, no menos cierto es que la arquitectura no se reduce solo a unos dibujos sobre un papel, la arquitectura, pienso, es necesaria vivirla para conocerla en toda su profundidad. No es la intención de querer aclarar ciertos aspectos lo que debe llevar al arquitecto a visitar una arquitectura, sino el experimentar lo que ella transmite a cada uno  y, por supuesto, la propia admiración (en lo que si coincido con Quetglas), el simple reconocimiento a una obra.

Loblolly House_Kieran Timberlake Associates_Bahía de Chesapeake en Meryland, Estados Unidos_2006


Situada en la bahía de Chesapeake sobre una densa arboleda de pinos taeda (de ahí su nombre, loblolly = taeda) esta vivienda unifamiliar de 167 m2 busca la fusión entre los elementos naturales de la isla y la forma arquitectónica. La arquitectura se forma alrededor y dentro de los elementos naturales: árboles, pastos altos, el pinar, el horizonte, el cielo y la luz del oeste que se inserta en la casa.

Las bases sobre la que se sustenta la casa son, en sí mismas, árboles, postes de madera. Se trata de una idea pragmática y poética. Pragmática porque reduce al mínimo la interrupción en la tierra y poética porque la vivienda es literalmente fundada en el árbol. Se trata de una casa entre y dentro de los árboles. La envolvente se compone por múltiples fotografías del sitio, con la abstracción de sólido y vacío dictada en el revestimiento vertical de la pantalla escalonada bordada a través de la lluvia, en ocasiones con piezas ciegas y en otras mediante vidrio esmerilado para evocar los sólidos y los vacíos de la envolvente que se relaciona con el bosque.

La idea constructiva nace de una arquitectura elemental que se extiende mediante el método de montaje. La casa esta compuesta en su totalidad de elementos específicos fabricados en taller y componentes prefabricados genéricos, ensamblados a partir de a plataforma en menos de seis semanas. Es una construcción con estructura de aluminio y cubierta verde.

La concepción y el detalles se forman alrededor de cuatro elementos: el andamio, el cartucho, el bloque y el equipo. El sistema de andamios de aluminio, junto con una serie de conectores, proporcionan el marco estructural y los medios para conectar estos cuatro elementos de ese marco con la sola ayuda de una llave.

El proceso de montaje se inicia con forjados y falsos techos prefabricados, denominados “cartuchos inteligentes”. Distribuyen calefacción mediante suelo radiante, agua caliente y fría, las aguas residuales, la ventilación y la electricidad en toda la vivienda. Los baños se encuentran totalmente integrados dentro de una vivienda en la que los paneles exteriores condensan estructura, aislamiento, ventanas, acabados interiores y las pantallas contra la lluvia.

El muro oeste es un sistema ajustable de cristal con dos capas: en el interior puertas plegables tipo acordeón de vidrio y en el exterior puertas de policabonato que generan toldos ajustables para ajustarse a las condiciones meteorológicas.

Esta metodología no solo se enfrenta a la cuestión de cómo montamos nuestra arquitectura sino también de asumir la responsabilidad de su desmontaje. Al igual que los componentes pueden ser ensamblados en el lugar con rapidez con una llave, pueden ser del mismo modo desmontados. En lugar de la corriente de desechos descompuestos que abarca gran parte de los que nos queda para reciclar hoy, esta casa supone una agenda mucho más amplia de la recuperación de venta al por mayor. Se trata de una visión de la que puede ser nuestra futura arquitectura, prevista para un posible traslado y ensamblado de nuevo generando nuevas formas a partir de las piezas recuperadas junto con otras nuevas.

EJERCICIO 3

REFERENCIAS:

LIBROS:

– E. Smith, Ryam: Prefab Architecture. Editorial John Wiley and Sons. ISBN 978-0-470-27561-0 (páginas 296, 297 y 298)

WEBS:

http://kierantimberlake.com/recognition/rec_loblolly_1.html

http://stgo.es/2010/10/loblolly-house-kieran-timberlake/

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