EJERCICIO “PROYECTOS 7” 2014-15

CENTRO LOGÍSTICO DE ALMACENAMIENTO Y DISTRIBUCIÓN DE MERCANCÍA: EDIFICIO Y SISTEMAS DE ESPACIOS

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La otra ciudad. Los espacios productivos en torno al río.
En la ciudad de Sevilla existen diversos lugares que, debido a cuestiones económicas, estratégicas o logísticas, han entrado en clara recesión. Uno de estos sitios es el puerto fluvial de Sevilla que además ha producido importantes transformaciones en la ciudad a lo largo de los siglos y que han modificando varias veces el cauce del Guadalquivir. El desplazamiento aguas abajo del “puerto de Sevilla” deja en la ciudad una infraestructura fluvial que evidencia la escala y desarrollo urbano que alcanza la ciudad. Su condición de “puerta” de entrada y salida de mercancías hace que confluyan en sus cercanías espacios de almacenamiento, instalaciones, conexiones con otros tipos de infraestructuras de tipo terrestre (ferrocarril, carreteras…) y edificios de usos específicos a las demandas portuarias. Está ámpliamente estudiado y datado todas las obras de infraestructura portuaria en Sevilla y puede consultarse en la bibliografía específica que acompaña a este proyecto docente.

El crecimiento de las ciudades, la ocupación de estas áreas portuarias, el cambio de las condiciones económicas y productivas que sustentaban zonas logísticas dentro o en las cercanías de la ciudad, han creado la necesidad de revisar el uso y funcionalidad estos lugares.

El caso de “Astilleros de Sevilla”.
En el año 1943 se proyectó “Astilleros de Sevilla”, situado en la margen derecha de la Corta de Tablada, inmediatamente después de la esclusa. El inicio de la actividad se produjo en el año 1951, aunque la factoría no estaba completamente terminada. Las principales edificaciones se llevaron a cabo entre los años 1948 y 1952, bajo proyectos de los arquitectos Fernando Arzadun y José Delgado, a excepción de la gran nave que cubría las gradas y talleres de prefabricación (19487-58) que fue diseñada por el ingeniero Eduardo Torroja.

Recientemente ha finalizado la cesión a “Astilleros de Sevilla”. Perteneciendo las instalaciones a Autoridad Portuaria de Sevilla, la ciudad puede recuperar esta infraestructura industrial, enfrentándose así a un nuevo reto más incentivado aún con la reciente concesión de navegabilidad del Guadalquivir y la creación de una Zona Franca. Todos estos hechos hacen potencialmente admisible una regeneración de calado dentro del área. El recinto está incluido dentro del Plan Especial del Puerto 2020, del PGOU de Sevilla, aún por desarrollar, donde se establece que el área seguirá vinculada a la condición industrial que actualmente posee, si bien esta condición pudiera ser revisable y ajustarse a nuevos y necesarios requerimientos. 

PROYECTO: CENTRO LOGÍSTICO DE ALMACENAMIENTO Y DISTRIBUCIÓN DE MERCANCÍAS: EDIFICIO Y SISTEMAS DE ESPACIOS.

Desaparecida la actividad industrial naviera del puerto de Sevilla, casi toda su extensión está destinada actualmente al almacenamiento y distribución de mercancías de todo tipo: desde las agroalimenticias o materiales de minería, a centros logísticos de distribución de grandes centros comerciales como Decathlon. La construcción de un centro de almacenamiento y distribución de mercancias resulta un uso creíble que puede entrar a formar parte de la red de edificios y sistemas de distribución a nivel nacional e internacional que tiene hoy el puerto de Sevilla. Se pretende que esta iniciativa tenga mayores garantías de éxito al formar parte de las actividades económicas por excelencia que ocupan la zona portuaria, pero también por su necesaria relación con la ciudad, reconfigurando y/o recuperando nuevas formas y rutas de comunicación que aproximen lugares apartados a la economía de la ciudad, integrando áreas no siempre calificadas como “lugares de interés histórico”.

Las extensas superficies abandonas como la que se encuentra detrás de las naves de talleres, se están convirtiendo en imágenes características de zonas industriales sin actividad o con un fuerte receso de la misma, apareciendo espacios residuales, vacíos infrautilizados que además resultan ser de acceso restringido. El profesor Ignasi de Solà-Morales denominó a estos tipos de superficies “terrain vague“, expresión francesa, terreno baldío en castellano, vaste land en inglés… “por una parte vague en el sentido de vacante, vacío, libre de actividad, improductivo, en muchos casos obsoletos. Por otra parte vague en el sentido de impreciso, indefinido, vago, sin límites determinados, sin un horizonte de futuro“(Solà-Morales, Ignasi de: Territorios. Barcelona: Gustavo Gili, 2002, p. 103)

Este área de terreno vacío (“terrain vague“) que hoy es el “parque de materiales”, abierto hacia el sur hacia la calle principal, hacia el este con las naves del frente portuario y delimitado por muros por el norte y oeste, será el lugar de reflexión y situación concreta del proyecto

En el lugar y contexto expuesto, el proyecto consiste en diseñar un edificio destinado a almacenaje y distribución de mercancías dentro de la situación actual de infraestructuras que domina el área portuaria de Sevilla. Así mismo, será también parte imprescindible del proyecto, la definición de un suelo, como una estructura u ordenación de espacios, que debe responder a las distintas formas de conexión del gran vacío (terrain vague) que actualmente es el “parque de materiales” y que contendrá la edificación proyectada. Obviamente, en esta estructura espacial de suelo quedarán incluidas las infraestructuras de comunicación o tránsitos necesarios para el funcionamiento del edificio de almacenamiento y distribución de mercancías, además de otras con la que se propondrá con parque o jardín de carácter expositivo, también situado en el “parque de materiales”.

Sobre el edificio de almacenamiento y distribución de mercancías:
Un primer sector: destinado al almacenaje de mercancías de productos terminados. Este sector está en relación directa con la zona exterior de llegada, control y recepción de los medios de transportes –rodado y ferroviario- que se se organizará con diferente puntos de entradas para la llegada simultánea de mercancías procedentes de distintos sitios. Esta amplia superficie contemplará además las vías internas de comunicación entre distintas zonas de almacenamiento y entre otras partes del edificio. En el tránsito posible, debe considerarse también la salida de material almacenado al por mayor. Superficie total aproximada de este sector, 7.000 m2; volumen medio de almacenaje, 53.000 m3)

Un segundo sector: se destinará principalmente, para venta a distribuidoras, empresas, comercios, cooperativas, etc., de los productos almacenados. Eventualmente, también al por menor. Esta parte del edificio necesitará un almacén intermedio para los productos más demandados y que serán abastecidos desde las zonas de almacenaje del primer sector anteriormente definido. (Superficie aproximada de este sector 1.200 m2; volumen medio 4.000 m3)

Un tercer sector: zona administrativa de gestión del Centro Logístico distinguiendo al menos, una parte de dirección y secretarías, de representación y de administración. (Superficie aproximada 400 m2)

El Centro Logístico deberá además contener un lugar de descanso (de restauración menor, sin comedor vinculado a cocinas) para atención de personal del Centro y de visitantes. (Superficie aproximada 200 m2). Todos los sectores con zonas de personal y servicios. Todos los sectores y dependencias completamente adaptados a normas de accesibilidad.

Sobre el sistema de espacios e infraestructuras:
El Centro Logístico deberá ser una parte más del mapa de Astilleros. En este mapa actual, se reconocen con claridad espacios y lugares ajustados a la escala de las personas que presentan una mayor amabilidad y confort frente a los espacios netamente industriales. Los tránsitos peatonales que surgirán ligados al edificio de almacenamiento, sin dejar de cumplir la función que los justifica, deberán pensarse como si fuesen estancias al aire libre, debiendo el proyecto definir la condición, cualidad, uso y otras posibles relaciones que estos tránsitos pudieran tener con otros espacios exteriores en torno al edificio o con el resto de Astilleros.

Otras necesidades con fuerte incidencia en la estructuración de los nuevos suelos, están relacionadas con las vías de transportes de las mercancías que supone además, reflexionar sobre los límites de la intervención.

Debe considerarse el tránsito de mercancías procedentes de la vía fluvial, aprovechando la navegabilidad del Guadalquivir. No siendo objeto del proyecto ni la transformación del muelle ni el diseño de la zona de embarque/desembarque de mercancías, se considerará obligatoriamente la posición del embarcadero en el límite entre Astilleros y la actual zona logística portuaria que limita al norte. El objetivo de situar en ese punto el embarcadero no es otro que el de incluir en el proyecto la modificación y reflexión del actual límite catastral entre ambas propiedades y que está resuelta mediante un muro.

Otro tránsito exterior determinante en el proyecto será el del transporte rodado: vehículos articulados y vehículos de transportes tamaño medio. Ambos tipos de vehículos, por sus características pero sobre todo, porque responden a diferentes sectores del edificio logísticos, sus tránsitos y espacios de circulación y maniobra deben tener consideraciones y trayectorias independientes en el proyecto.

Queda por último, la consideración de conexión del edificio logístico con la via ferroviaria que llega hasta Astilleros y que, ampliada con un ramal específico, conectaría con el primer sector del edificio. Al igual que ocurre con los tránsitos rodados,el ferroviario tiene también sus características técnicas que definen su recorrido, longitud o radios de giros.

El aparcamiento de vehículos que existe junto a la entrada de Astilleros y que sería reutilizado con las nuevas expectativas de rehabilitación de Astilleros, sería un último punto de movilidad a considerar en la ordenación de los espacios exteriores en torno al edificio logístico.

Todos las infraestructuras de transportes que se citan en este apartado estarán asocidos a una idea de espacio, por fuerte que sea la condición funcional de los mismos. El conjunto de todos ellos, incluido el destinado al peatón, deberían dibujar sobre el mapa de Astilleros una estructura espacial superpuesta a la existente, donde los nuevos tránsitos y sus espacios asociados aparecerían adecuadamente equilibrados en el conjunto de espacios e infraestructuras de comunicación que actualmente tiene el complejo industrial de Astilleros.

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Extracto del enunciado del ejercicio, incluido en el Proyecto Docente, grupos 4.03 y 4,04. En dicho documento se desarrolla este texto con más profundidad.

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