EJERCICIO “PROYECTOS 8” 2014-15

PROYECTO: REHABILITACIÓN DEL MERCADO TIRO DE LÍNEA, NUEVO EDIFICIO COMERCIAL-ASISTENCIAL Y RECUALIFICACIÓN DE LOS ESPACIOS PÚBLICOS INMEDIATOS.

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En el plano es fácil distinguir la parte fundacional del Tiro de Línea, caracterizado por su trazado ortogonal, dependiente de la directriz que la línea ferroviaria Sevilla-Cádiz marca en su extremo oeste. La densidad de ocupación de las manzanas se debe al dominante uso de la tipología unifamiliar entre medianeras. Promovido por el Patronato Municipal de Casas Baratas en 1926, tendió, a partir de 1929, a incentivar la autoconstrucción dada la escasez de recursos económicos que el Patronato tenía tras las fuertes inversiones debidas a la Exposición Iberoamericana de 1929.

Los vacíos que quedaban hasta las avenidas de Felipe II y de la Paz, fueron ocupadas por edificaciones residenciales colectivas de varias alturas; un proceso que ha durado hasta nuestros días con la rectificación del trazado de la calle Cardenal Bueno Monreal con motivo de la Exposición Universal de 1992. El gran sector que la unión del Tiro de Línea, los Diez Mandamientos y el resto de bloques que fueron colmatando los vacíos restantes, han dejado en una posición central a una manzana que concentra diversos equipamientos.

De una extensión aproximada de 2,7 hectareas, esta manzana dotacional queda delimitada por las calles Puebla de las Mujeres, Sierra del Castaño, Marchena, Lora del Río y Nuestro Padre Jesús Cautivo, y en ella se encuentra el Mercado Tiro de Línea, un conjunto de locales comerciales de una planta, el Centro Deportivo Tiro de Línea y la Iglesia de la Parroquia de San Juan de Ávila. Además, próximos a ellos, en la calle Malvaloca, justo detrás de los bloques de los Diez Mandamientos, se encuentra el Colegio Público Fernán Caballero.

De todos ellos, el mercado es la construcción de mayor valor, por el sentido casi patrimonial que en el vecindario ha ido adquiriendo a lo largo de los años, pero también porque su arquitectura denota el sentido lógico y racional que estos edificios transmiten. Dentro de los recursos económicos y técnicos con los que se construye, se intenta ofrece una respuesta sensible al lugar, tratando que el edificio cree una imagen homogénea e identificativa en sus cuatro fachadas. El sistema estructural de bovedas paralelas, habitual en varios mercados de esa época construidos en la ciudad, se orientan en direccion norte-sur; consecuentemente por el sistema estructural y constructivo empleado, estas bóvedas definen compositivamente estas fachadas. El sistema se repite en los lados este y oeste aunque para ello es necesario segregar de la estructura principal dos edificios de menores dimensiones. En oposición a la arquitectura del mercado, el centro deportivo, construido varias décadas después, carece por ejemplo de este interés.

Como es habitual en estas barriadas, junto al mercado, aparece una serie de locales comerciales adosados entre sí, de una planta, que componen una unidad edificatoria. Responde a otras actividades comerciales y de abastecimiento diferentes a las que ofrece el mercado. Siendo de construcción más reciente, su imagen como su arquitectura es secundaria, particularidad que se traslada a su construcción que es de escasa calidad y de escaso valor. Quiza, la característica positiva a destacar sea la de su disposición en un único edificio y una organización en planta en torno a un espacio central, abierto por una de sus esquinas, cuya diagonal, ofrece una continuidad espacial que llega hasta el Colegio Público Fernán Caballero.

En oposición a esta lectura espacial que orienta el mercado y sus construcciones auxiliares hacia los edificios que anteceden a los bloques de los Diez Mandamientos, el voluminoso centro de deportes interfiere cualquier apreciación que en este sentido pueda realizarse en dirección al barrio del Tiro de Línea.

Las distintas actuaciones que se han venido sucediendo en el tiempo sobre el edificio del mercado tratando de actualizar el servicio que presta y modernizando las instalaciones que los puestos necesitan, han alterado en gran medida su configuración espacial interior e incluso, compositiva en fachadas y demás elementos constructivos. A pesar de la fuerte imagen que impone el sistema estructural de cubrición mediante bovedas paralelas, hay una pérdida de la identidad formal y arquitectónica de los elementos singulares de la construcción original.

Por otro lado y como indicábamos en el apartado anterior, la actividad comercial de barrio, se ofrece hoy como alternativa tanto de sostenimiento económico del consumo como vía de ocupación laboral de la población residente del barrio al incorporarse, en torno al mercado, otras iniciativas empresariales de carácter familiar. En este sentido, la parte ocupada por los locales comerciales se convierte en un punto estratégico y de oportunidad en el área, que debe ser aprovechada al máximo. Siendo el mercado un edificio ya definido en sus límites, en su forma, en su volumetría, en su sistema estructural, en su organización en planta, y no siendo estos aspectos modificables, es el edificio comercial anexo al mercado quien puede desarrollar esta demanda además de ayudar a potenciar las relaciones espaciales entre las diversas partes o áreas peatonales que componen las barriadas Tiro de Línea y Diez Mandamientos.

De esta manera se define un área de intervención que tiene en la rehabilitación del mercado y en la sustitución integral del edificio anexo de locales comerciales las arquitecturas existente a rehabilitar y nueva a proyectar; y en los espacios urbanos libres en torno al mercado, al edificio anexo y entre las dos barriadas, el espacio público objeto de reordenación y recualificación que, igualmente, será parte del proyecto que se propone como ejercicio de curso.

Queda establecida por lo tanto, la importancia en el funcionamiento de los barrios de estos tipos de edificios, la necesidad que la vivienda tiene de estos equipamientos cuando además se producen en gran número y la importancia que tienen actualmente por la posibilidad de ayudar a una nueva planificación y enfoque estratégico que provoquen renovaciones urbanas, sociales y económicas en el barrio.

PROGRAMA: Rehabilitación del Mercado Tiro de Línea, nuevo edificio comercial-residencial y recualificación de los espacios públicos inmediatos

El proyecto consiste en la rehabilitación del mercado del Tiro de Línea, recuperando su estructura espacial, adaptando para ello el sistema de ventas al por menor mediante el diseño de nuevos mobiliarios y la reordenación de las instalaciones; en la edificación de nueva planta de un nuevo edificio comercial-residencial en sustitución de los locales comerciales actuales; en la reordenación de los tránsitos necesarios para el abastecimiento del mercado y nuevo edificio comercial asegurando al menos, las superficies actuales de carga/descarga existente y de aparcamientos; y en la recualificación de los espacios urbanos inmediatos que faciliten las comunicaciones a nivel peatonal en la zona y partir del mercado y del nuevo edificio comercial.

Mercado: La intervención debe dirigirse a recuperar y/o potenciar su imagen original, que deberá deducirse de las características formales, contructivas y estructurales observables actualmente en el edificio. Esta labor debe extenderse tanto a la imagen exterior como a la espacialidad interior. Será necesario por lo tanto, eliminar todas aquellas alteraciones que actualmente impidan este objetivo prioritario. En este mismo sentido será importante recuperar la luz natural como integradora del espacio interior; de la misma manera será necesario diseñar nuevos mobiliarios que den sentido y uniformidad a las calles interiores del mercado. Este mobiliario deberá poderse adaptar a los tres grandes grupos de venta: carnicerías, pescaderías y fruterías-verdulerías. Las instalaciones de abastecimiento -electricidad, agua, etc.- y de saneamiento que necesitan los puestos de ventas deben ser canalizadas de manera conjunta que no interfieran en los objetivos de rehabilitación propuestos para el mercado.

El número de puestos, la actividad a la que se dedican -carnicería, pescadería, frutería-verdulería y otros que pudieran existir- así como la superficie que cada uno posee, no podrá ser modificada. La diferencia de superficies entre puestos puede obligar a una modulación del mobiliario que permita satisfaccer las necesidades de cada comercial. Podrá reordenarse la situación actual de cada comercial pero debe mantenerse la sectorización que existe en el mercado según productos de venta. Caso de tener excedente de superficie, antes que incluir nuevos puestos, se tenderá a proponer un espacio de ocio, más lúdico, donde se incluyan servicios de gastronomía, los productos artesanales, etc. En este caso, deberá estudiarse el funcionamiento independiente del mercado y de esta zona de ocio gastronómico.

Nuevo edificio comercial-residencial: Los locales comerciales actuales tienen, aproximadamente, una superficie construida de 1.100 metros cuadrados en una planta. El nuevo edificio incrementará la superficie construida hasta 2.500 metros cuadrados y tendrá dos plantas de altura. Excepcionalmente y si así el proyecto lo justifica podrá construirse una tercer planta, pero sólo con un máximo del 25% de la superficie que ocupe la planta segunda. Se situará en la esquina que actualmente ocupan los locales comerciales

La planta baja se destinará íntegramente a locales de uso comercial o empresarial de ámbito familiar y con una superficie mínima de 1.500 metros cuadrados. Cada local tendrá una superficie comprendida entre 60 y 85 metros cuadrados. Ajustado a este intervalo, por superficie, podrán proponerse como máximo, tres tipos de locales. Todos los locales con escaparate a espacio abierto de tránsito peatonal. Este plano será especialmente estudiado para proponer un diseño conjunto que, además de resolver el acceso al comercial y el escaparate que pudiera necesitar, solucionará otros aspectos que degradan fuertemente la imagen del conjunto como es la cartelería, publicidad o sistemas de acondicionamiento y/o renovación de aire.

En la planta primera, se habilitarán alojamientos, con superficie construida máxima de 60 metros cuadrados, destinados a alquiler para los inquilinos de los locales comerciales de planta baja o, eventualmente, a personas de las barriadas colindantes que necesiten temporalmente un alojamiento de asistencia por causas sociales o difultades económicas, o para personas que asisten a vecinos dependientes. El primer caso, que sería el habitual, atendería a las casas-tiendas que poblaron hace siglos casi todas las ciudades, además de recuperar una tipología que también fue frecuente con las nuevas barriadas de los años cincuenta como aún es posible ver, por ejemplo, en la barriada Madre de Dios (calle Perseo). El segundo caso es una necesidad cada vez más frecuente. Cada alojamiento tendrá una ocupación máxima de cuatro personas y deberá diseñarse para optimizar las funciones habituales que se desarrollan en la vivienda. Dada la reducida superficie, se recomienda diseñar espacios flexibles y multifuncionales. La ocupación del 25% en tercera planta puede dirigirse a una diversidad tipológica de los alojamientos o a una mayor oferta de los mismos. En cualquier caso entra en debate el uso y ocupación de las distintas cubiertas que las diferentes superficies por planta pueden crear.

El edificio comercial-residencial responderá además a las estrategías de reordenación y recualificación de todo el entorno, teniendo como obligación la creación de espacios comunitarios de calidad, especialmente a nivel de la cota cero.

No es imprescindible que el número de locales comerciales coincidan con el número de alojamientos

Reordenación y recualificación de los espacios urbanos inmediatos: Como consecuencia de la intervención de rehabilitación del mercado y la construcción del nuevo edificio comercial-residencial se modificarán los recorridos peatonales que deberán compatibilizarse con el funcionamiento de los accesos y flujos de los usos previstos en el mercado municipal, integrando igualmente los aparcamientos y dando solución a la accesibilidad a todo el ámbito -mercado incluído- salvando los desniveles y rasantes existentes.

En este sentido será importante los espacios resultantes entre el nuevo edificio y el mercado, y ambos, con las calles y espacios urbanos existentes que mejoren el tránsito hacia el Tiro del Línea y hacia los Diez Mandamientos. Será posible modificar suelos existentes, en su diseño y uso, la vegetación o el mobiliario urbano. No será posible modificar el límite del Centro Deportivo. Sólo si ello supone una importante mejora de los objetivos propuestos y así se justifca claramente en el proyecto, podrá incorporarse al espacio publico los jardines delanteros de la Iglesia Parroquial San Juan de Ávila.

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Extracto del enunciado del ejercicio, incluido en el Proyecto Docente, grupos 4.03 y 4,04. En dicho documento se desarrolla este texto con más profundidad.

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