Ejercicio del proyecto docente: PROYECTOS 8

REHABILITAR EL TRÁNSITO: REACTIVANDO LO PÚBLICO DESDE LO PRIVADO

El proyecto tiene como objetivo dar una respuesta a la renovación escalar que supone la aparición de la parada del metro “Cocheras” en el barrio de Su Eminencia.

En este área se superponen las actuales vías de infraestructuras sobre la red de caminos históricos, prácticamente coincidentes con los renovados. Así, las líneas del metro y la continuación de la Avenida de Hytasa vienen a coincidir donde antiguamente se entroncaban las cañadas de la Carne y la de los Molinos con el camino de Alcalá de Guadaíra. Las fotografías aéreas del vuelo americano señalan una trama de huertos en torno a algunas construcciones aisladas aún ajenas al asentamiento en cuadrícula de Su Eminencia, que acabaría por ocuparlas.

La actual parada de Cocheras se produce en un espacio un tanto sorprendente del barrio de Su Eminencia, justo en el ámbito en el que cohabitan sin solución de continuidad las tipologías suburbanas de una o dos plantas junto a edificios colectivos plurifamiliares de altura considerable. En este entorno, en el que en el espacio público se cruzan áreas de aparcamiento propias del desarrollismo tardío de los 70 con callejuelas de marcado origen agrícola, se une la aparición de una topografía ingenieril correspondiente a la operación del metropolitano.

Se producen, en este tránsito entre la parada “Cocheras” y las instalaciones técnicas, diversos recorridos de distinta naturaleza. Por un lado, la calle Acordeón, que se dirige desde el edificio de las cocheras hasta un área de aparcamiento cercana a la parada pública, justo alrededor de unos bloques de ocho plantas que introducen una modificación sustancial en el barrio. Esta calle sigue las pautas de la cuadrícula del barrio de Su Eminencia, con un extraño cejo posiblemente fruto de las antiguas propiedades rústicas. La mayoría del viario posee en sus laterales espacios vacíos destinados a uso de almacén o a actividades ganaderas no permitidas en su mayoría.

Por otra parte, la calle Huerta El Canario recoge en su nomenclatura el pasado hortícola de esta zona, en la que aún perviven algunas huertas. Este viario, al igual que el anterior, posee aún un ancho propio de ese origen agrícola.

Finalmente, el margen este de la operación civil de ingeniería para la creación de la parada de metro de Cocheras no deja resuelta de manera eficiente, el contacto con el tejido del barrio de Su Eminencia. Si en otras partes de la operación este difícil contacto ha requerido de fórmulas complejas que de alguna manera han conseguido resolver el encuentro entre el barrio y la infraestructura, en la zona señalada, el traumatismo producido por la operación quirúrgica no ha quedo resuelto.

Para reactivar la zona se propondrá una estrategia de rehabilitación que supere el puro problema formal urbanístico de dotar a espacios públicos y a edificios de unas medidas mínimas que los hagan funcionalmente viables. Más allá de estos planteamientos, también necesarios hasta cierto punto, lo que se propone es la utilización de los espacios obsoletos o abandonados situados en este área para la creación de edificios colectivos residenciales destinados a una comunidad híbrida, formada por personas en riesgo de exclusión cuyas viviendas del propio barrio estén siendo intervenidas temporalmente para su adecuación a una mínimas normas de habitabilidad,  personas en vías de deshaucio o personas con habitan en familias desestructuradas con riesgo de violencia machista . A esta población se le unirán familias monoparentales cuya permanenecia en el barrio no se vea condicionada por los estandares mínimos que se aplican a la vivienda familiar. Se pretende con ello dotar al término “rehabilitación” de un sentido social desde lo arquitectónico, más allá del programa funcional (pues una mala arquitectura, por muy bondadoso que sea su programa, no dejará de ser una oportunidad perdida).

Así mismo, se destinará un porcentaje a viviendas para jóvenes estudiantes de carreras con sesgo social (médicos, asistentes sanitarios, asistentes sociales, etc.) que aportarán a la comunidad una serie de horas de trabajo a cambio de alquileres de bajo o nulo coste.

El objetivo es abundar en las imágenes patrimoniales y en sus modos de habitar de la zona, donde el huerto o el patio poseen una presencia mucho más predominante que la calle. Por tanto, no serán las tipologías suburbanas (viviendas adosadas unifamiliares) las que resolverán el programa, sino edificios colectivos capaces de implicar las áreas libres de nueva o renovada factura, mediante las cuales se mejore el pulso en las relaciones entre la parada de metro y el parque Guadaíra.

De la misma manera que no son posibles tipologías de vivienda unifamiliar entre medianeras, también resulta difícil asumir tipologías colectivas al uso, basado en estándares mínimos, evitando repetir errores pasados en la ciudad de Sevilla como Polígono Sur o incluso los mismos bloques construidos junto a la parada de Cocheras.

Al centrarse la intervención en el “tránsito” entre la estación de Metro y su salida al comienzo de la calle Águila Perdicera, será objeto del proyecto también la inclusión y ordenación de espacios libres sobrantes -existentes o de nueva factura- para aparcamientos de vehículos como posibles bolsas que descongestione de vehículos la parte más próxima del barrio, potenciando el carácter peatonal de las calles interiores. La resolución de estos problemas de vehículos deberán limitarse a los vecinos, pues la llegada de otros automóviles foráneos quedarán resueltos en los solares del Metro.

Desarrollo del proyecto.
El ámbito de reflexión del proyecto se acota al entorno del viaducto del Metro y las traseras de la calle Guitarra hacia la calle Acordeón, si bien pudieran producirse ciertos “contagios” de la propuesta en algunos de los solares ligados a este viario.

En este ámbito, que será necesario estudiar detenidamente en planta y en sección, se dispondrá un conjunto de viviendas colectivas para la población anteriormente descrita, que deberá tener en cuenta las siguientes condiciones de contorno:

  • Las viviendas deberán situar sus soportes estructurales dentro de los límites de los solares vacíos y/o dedicados a naves o almacenamiento. No será posible situar sus cimentaciones ni en los espacios públicos existentes ni en las parcelas residenciales colindantes, aunque sí podrán ocupar el ámbito público en vuelo. El o los edificios de viviendas plurifamiliares podrán desarrollarse en altura, siempre que la propuesta lo justifique y no afecte las condiciones de habitabilidad de las viviendas existentes.
  • El sistema de contacto entre la calle Huerto del Canario y el viaducto metropolitano habrá de resolverse con huertos urbanos. Consecuencia de las condiciones anteriores, toma especial importancia en el proyecto el diseño de la planta baja –cota cero–, lugar de tránsito, encuentro, accesos, comunicaciones, etc., así como el control de la sección, desde el talud del viaducto hasta la calle Acordeón. Las viviendas proyectadas podrán poseer en dicha cota espacios dedicados al cuidado y disfrute del huerto, ya sean privados o colectivos.

El proyecto de viviendas resolverá las siguientes condiciones de superficie y tipología:

  • Se ofrecerá una variedad tipológica de 1, 2, 3 y 4 cuartos, entendiendo como “cuarto”, habitaciones, aproximadamente, de 20 metros cuadrados para funciones diversas y simultáneas: dormitorio, estudio, trabajo y otras similares, debiendo optimizarse las superficies mediante las posibles combinaciones de uso. Todas las viviendas con cocina y cuarto de baño, que se estudiaran como un único paquete de instalaciones, a ser posible seriado, tendrán una superficie de 6 m2 comprendiendo el cuarto húmedo (baño) y una encimera de 4 espacios de 60×60. En las viviendas de 3 y 4 cuartos se incluirá un segundo cuarto de baño. Todas las viviendas tendrán al menos un cuarto de baño al exterior.
  • La proporción de tipos será: 15% de 1 cuarto, que serán las dedicadas a jóvenes estudiantes; 35% de dos cuartos dedicadas a familias monoparentales; 25% de tres cuartos y 25% de cuatro cuartos para realojados y exclusión social.
  • Un 5% de las viviendas de tres y cuatro cuartos estarán adaptadas para personas con movilidad reducida. Igualmente todo el proyecto, incluido espacios públicos, accesos, etc., deberán cumplir las condiciones obligatorias de accesibilidad.
  • El número mínimo de viviendas será de 30.
  • Se requerirá una ocupación de la planta baja de al menos un 20% dedicado a usos sociales, que no podrá ser menor del 20% de la superficie construida de viviendas. La superficie abierta de planta baja cubierta por el/los edificios (soportal) no superará el 20%, con el objeto de incentivar la vida en la calle.
  • El proyecto contemplará además las superficies necesarias para cuartos de instalaciones: agua potable, electricidad, telecomunicaciones, basuras.
  • Se establecerán, fuera de los solares dedicados a viviendas, el reciclaje de naves o espacios existentes para aparcamientos, en número igual al número de viviendas proyectadas, más las existentes en el área de intervención. En ningún momento se utilizarán ni se crearán sótanos en el área.
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