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I1-CIUDAD (12-13)

BRASILIA: UNA UTOPÍA MODERNA. 1956-1960. Lucio Costa/Óscar Niemeyer.


Brasilia, la actual capital de Brasil, fue la materialización del sueño del presidente Juscelino Kubitschek, que quería trasladar la ciudad capital al interior del país. Los encargados de ello fueron el urbanista y arquitecto Lucio Costa y el arquitecto Óscar Niemeyer. El proyecto comenzó en 1956 y  en 1960 se convirtió en capital oficial de Brasil. El diseño de esta gran ciudad se gestó para una ciudad utópica, en la que se querían eliminar las clases sociales, ya que ésta era la tendencia del presidente Kubitschek.

Se construyó un lago artificial, el lago Paranoa, ya que el terreno era muy árido y el ambiente inhabitable. Costa recreó en el plano original una ciudad cuya planta tenía forma de cruz, apuntando al noroeste. Sin embargo, al finalizar el proyecto, dicha cruz tomó la forma de un avión, formado por dos ejes: el monumental (este-oeste) y el residencial (norte-sur). En el eje monumental se sitúan los principales edificios símbolos de la ciudad (proyectados por Niemeyer). Los edificios gubernamentales se encuentran ubicados en lo que sería la cabina de este gran avión. Destacan sus amplias avenidas, edificios públicos, y dos barrios, uno al norte y otro al sur, que se encuentran en las llamadas súper cuadras, que agrupan conjuntos de edificaciones enormes. La parte central del complejo está formada por la Plaza de los Tres Poderes, que corresponde a lo que sería la cabina de ese gran avión, donde se encuentran el Palacio de Planalto, lugar de trabajo oficial del Presidente de Brasil.

planta inicial Brasilia

Brasilia estaba pensada como una ciudad para el automóvil, y la idea original planteaba que hubiese barrios para vivir y otros sectores para trabajar. Era una idea que planificaba totalmente la ciudad desde el papel y se oponía al sistema no planificado de las grandes ciudades del mundo, donde las funciones de los barrios se mezclan. La ciudad sería una gran infraestructura donde los medios de transporte serían no fundamentales, sino obligatorios para la vida de cualquier ciudadano que tuviese que trasladarse desde las zonas residenciales a las áreas de trabajo y viceversa.  El hecho de que sea necesario coger el coche para casi todo en la ciudad comprueba que si la arquitectura de Niemeyer envejeció muy bien, el urbanismo atrae las mayores críticas al proyecto.

bloques residenciales Brasilia

brasilia general

Bajo mi punto de vista, la idea original de Costa era una idea cargada de intenciones, de buenas intenciones. Brasilia era un proyecto utópico, de una ciudad profundamente planificada, tanto en arquitectura, infraestructuras, e incluso en otros ámbitos como paisajismo. Sin embargo, esa planificación, unida a la descomunal escala del proyecto y su orientación al tráfico (llegando a convertirse en dependencia), hacen de Brasilia una ciudad casi no apta para el peatón. Aún así,  es todavía capaz de transmitir fascinación por su rica arquitectura y vanguardismo, más de 50 años después de su construcción.

Bibliografía

“Óscar Niemeyer: One Hundred Years”, AV Monografías, 125. (2007)
“Lucio Costa: Brasilia’s Superquadra”, Farès El-Dahdah, Harvard Design School, PRESTEL. (2005)

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